jueves, octubre 22, 2009


Ayer arranqué el coche. iba tensionado. una carga que se representaba en dolor y desesperación.


son de las veces que no quieres ver a nadie


de las veces que quieres golpear algo o a alguien


de las veces que dices, nada más voy a esperar el detalle más mínimo para explotar,


y vas en busca de ello


viendo retadoramente


al parecer elllos lo intuyen


pero tu sigues en la idea


entonces llegó este patrullero


nos hicimos de palabras


yo siempre tuve la razón


esposado me preguntaba, me decía


pobre cabrón, de seguro no ha leído los detectives salvajes de Roberto Bolaño


la cárcel me esperaba


las ganas de golpear a alguien o a algo


desaparecieron al instante


como esas veces...


en las veces que quieres


platicar con alguien.


Sobresalto (pequeño poema motivacional)


Déjame encontrar mi estabilidad en los burdeles
En un par de tragos sobre la barra mientras hojeo las revistas

Déjame encontrar mi estabilidad en los libros, en la escritura
En observar a la gente, a la gente normal, común y decadente

Déjame encontrar mi estabilidad en el espíritu de un grito
En las películas de Ford, Lynch,

Déjame arrancar las hojas en blanco
Déjales volar

Solo somos un pedazo de basura que se lleva la corriente del río

Y el río esta vez
está seco.

viernes, octubre 16, 2009

Hamartia




I

-Lo conocí en el bar. Sirve las mesas pero no es mesero-

-¿Cómo está eso?

-Tiene los pelos largos. Dice que es restaurador y decorador de interiores. Que solo va al bar a ayudarles, a echarles la mano.

-¿el tipo ese? Ángela, ten cuidado, te va a pillar. Tengo varios años de frecuentar ese lugar y ese pelos largos siempre ha servido las mesas.

-ash, no importa, me ha parecido un tipo estupendo. Tiene una sonrisa inigualable. Te atiende bien, es atento y amable.

-Carajo, si ya pasaste por eso muchas veces ¿cómo demonios vuelves a caer?

-pues te equivocas esta vez Rodrigo. Este chico es algo fuera de serie, mi intuición me lo dice y, mira que cuando mi intuición me lo dice es porque me lo dice.

-bueno, como amigo solo puedo decirte que te lo advertí, que te lo dije.

Ángela dejó la cerveza y el bar abandonó. Rodrigo, una vez más, cargó con la cuenta.





II


-¿Puedes venir a mi casa? Necesito hablar contigo.
-Claro, pero dime, ¿De qué se trata?-
-Para eso quiero que vengas, aquí te lo diré-

Se trata de Poncho, el del bar. Necesito que él me vea contigo. Resulta que una chica ha estado yendo y creo ya le puso el ojo. Ayer la estúpida andaba ebria porque me la cantó. Me dijo que si yo andaba tras él. Por eso quiero que me acompañes y me tomes de la mano y me beses, para que vea que yo tengo novio.



Yo creo que si, quiere conmigo ¿Porqué no me lo dice?



-¿Puedes venir a mi casa? Necesito hablar contigo.
-Claro, pero dime, ¿De qué se trata?-
-Para eso quiero que vengas, aquí te lo diré-

Se sigue tratando de Poncho. Acompáñame a Nuevo Laredo. Los contrataron para tocar el fin de semana y seguramente esa chica andará también. La idea es que se sienta en confianza pero, para eso quiero que me siga viendo contigo. Es una onda entre nosotras las mujeres. Si ella ve que tengo novio ya no me verá como rival. ¿Entiendes?


En Nuevo Laredo que yo sepa no hay bares; hay congales. Y sobre todo, moteles, muchos muchos moteles.

Yo creo que si, quiere conmigo ¿Porqué no me lo dice?


-¿Puedes venir a mi casa? Necesito hablar contigo.
-Claro, pero dime, ¿De qué se trata?-
-Para eso quiero que vengas, aquí te lo diré-

Es otra vez Poncho. Ya está saliendo con esa chica. Y el pinche Poncho ni sus luces. No ha ido al bar, esto ya huele a podrido. Pero bueno. No importa, así es mejor no verlos por ahí. Ahora el grupo estrena nuevo miembro y creo que también me gusta. Toca mejor y está más guapo.

Como quiera pues, te agradezco el paro. Gracias por contar contigo.




Yo creo que si, quiere conmigo…




III


Está casado, tiene dos divorcios pero es con madre. Podría decirse que es un inestable. Las apariencias engañan. Se lleva de la chingada con la esposa. Aunque me ha dicho que no la va a dejar.

-Y luego que esperas de él-

-Sólo disfrutarlo-

-Pero hay más personas-

-Lo sé-

Un mesero de pelos largos, retira los tarros vacíos. Pregunta si se ofrece algo más. La pareja se observa. Marina apaga el cigarrillo en el cenicero. Rodrigo hace la señal de amor y paz. El hombre que atiende las mesas se retira con un nuevo pedido de cervezas.

-Eres muy hermosa e inteligente para pretender eso. Tienes muchos amigos, admiradores y pretendientes, eso me consta y me corto un dedo si no.

-por favor Rodrigo, no seas decente conmigo ¿A poco si te cortarías un huevo?

-Bueno, ya sabes que es un decir y un parecer-

-lo que no me explico es porqué la vieja gorda no lo deja a él. Ya le da suficientes motivos que para mis pulgas y mira que son poquitas pues, ya lo habría mandado a la chingada.

El mesero de pelos largos llega con el pedido. Marina inmediatamente toma un largo sorbo al tarro y enciende un cigarrillo. Rodrigo observa al mesero y éste le regresa la mirada acompañada de una sonrisa que podría decirse, condescendiente.


-tal ves te está engañando con esos cuentos de la esposa y el hartazgo.

-Ayy no, olvídalo. Recuerda que soy una groupie.


Marina dejó la cerveza y el bar abandonó. Rodrigo, una vez más, cargó con la cuenta.







jueves, agosto 13, 2009

Reseña del maestro Eligio Coronado







ALBUM BLANCO DE ERICK PEREZ






Eligio Coronado



Al igual que el emblemático disco de Los Beatles, este Album blanco* (ideado por Erick Pérez) contiene materiales diversos de facturas distintas y valores variados.






El ingenio, el humor y el doble sentido son algunos de los recursos de estas nueve plumas emergentes (seis mujeres y tres hombres) que provienen del crisol inacabable de los talleres literarios. Sus veintiséis textos (15 cuentos, 10 poemas y un ensayo) confirman que sus oficios se encuentran en pleno proceso y que irán madurando a medida que le saquen filo a su creatividad.






Un cuento sobresale por su originalidad: “La feria de las bocas” de Ma. Eugenia Garza, en donde se hallan, dispuestas en pasillos, todas las clases de bocas conocidas: “de exquisitas a grotescas, de románticas a salvajes, de deliciosas a desabridas” (p. 31).






También están los cuentos de estructura libre de Erick Pérez (p. 22-24) y Alma Delia (aparece así, pero se apellida Garza Aguiñaga, p. 25-26) con sus remates contundentes y redondos.






Hay que resaltar, además, en el caso de ésta última, su disfrutable manejo del erotismo. A ellos se suma el poema “escribir x escribir” de Cony (así nada más, pero se apellida Moreno Vélez) que constituye un simpático reproche a su veleidoso corazón: “late por quien se le antoja”, “no entiende razones”, “yo ya mejor me rindo y lo dejo latir” (p. 40).






Otros cuentos interesantes son los de Adrián Pérez (“La oreja de un día difícil”, nótese la referencia beatlesca) donde un joven se excita escuchando cópulas ajenas (p. 14-15) y dos de Sabina Guadalupe (seudónimo ocasional de Lupita Pérez): “Atada” y “A mi manera”, el primero sobre las siempre difíciles relaciones amorosas (p. 43-46), y el segundo sobre una ruptura amorosa extramarital que amenaza la carrera política de un hombre (p. 47-49).






La nómina de autores incluidos se completa con los narradores Dalila de León y Javier Romo y la poeta Emilia Cantú.






Darse a conocer en el medio literario es difícil, pero tarde o temprano cada autor va encontrando sus propios lectores, aquellos que lo leen por interés o curiosidad, mismos que le otorgan alguna trascendencia social a su obra; sólo se tiene que ser constante y seguir haciendo ruido, mucho ruido.




Erick Pérez, coord. El álbum blanco. Monterrey, N.L., Oficio Ediciones, 2009. 49 pp.









para ver la reseña en su formato original: http://www.laquincena.info/kultur/09/K090812/12coronado.html




video

viernes, julio 24, 2009

Payaso sin rodeos (todos aman a un paysaso menos tú).


Adrián Pérez


Marcos entra al camerino del canal de televisión. Llena su cara de un color blanco que hace que el espejo adquiera brillantez. El área del bozo es pintada de rojo. No tarda mucho. Lo último que coloca, siempre, es la roja nariz circular. Camino del plató, alguien del canal le llama por su nombre, él no contesta. De nuevo le llaman, pero ahora por el nombre que usa como payaso: Turulato. Esta vez sí responde.

Termina el programa de ese día. Entra al camerino Turulato y sale Marcos para cumplir con su siguiente trabajo: asesor técnico. Mes tras mes, la televisora invita a un grupo musical foráneo para que se presente en vivo, con la particularidad de que se haga el evento en cualquier plaza del estado. Para eso, el equipo de audio para el grupo, es contratado por la televisora con un agente externo. Por eso, cada mes, Marcos y Efraín se encuentran. Efraín es quien pone el equipo de audio para que los grupos se escuchen. La unidad móvil que se utiliza para poder llevar la señal a la televisora es manejada por Marcos. Sus encuentros no pasan de los habituales saludos, argot técnico y despedidas deseosas de suerte. Esta rutina ya lleva cerca de seis años.

Efraín se sienta en un sillón negro de piel. Espera. Le mandaron hablar de la televisora. La puerta de un camerino está abierta con las luces apagadas. Dentro no hay nadie. Alcanza a ver que Marcos se dirige hacia ese camerino. Se cierra la puerta, al poco, sale Turulato. Efraín ahora lo sabe. Se siente un niño descubriendo el secreto debajo de la botarga. Lo intercepta. Así que tú eres Marcos, le dice a Turulato. Bajo el disfraz, Efraín no adivina una mueca de disgusto, ya que Turulato forma una sonrisa con su maquillaje. Disculpándose, Turulato le dice que él es Turulato, no ningún Marcos.

Efraín está confundido. Ni que fuera para tanto descubrir la identidad de un payaso, se dice indignado. Mientras tanto, la mujer de Efraín en casa, intenta quitar las manchas rojas de las almohadas, que quedaron a raíz de una fantasía sexual por fin realizada.

lunes, julio 13, 2009

Dame un beso grande (smoke now, drink later)


Fue un sábado por la tarde. Llegué del trabajo cansada. La semana se me había hecho demasiado larga y con los calorones de este maldito desierto lo mejor fue llegar por unas cervezas que metí al refrigerador. Estaba dentro del baño, cuando algo extraño escuché. Era mi hermanita que llegó con su novio.

Mis padres se habían ido de viaje. Papá es trovador y toca en un bar. Por él sabemos de Silvio, Serrat, Pablito Milanés. Pues bien, del bar lo invitaron para una fiesta del dueño, por eso se fue y, se llevó a mamá. De seguro regresarían el domingo, dijeron. Ellos pertenecían a la época en que se hablaba de la revolución cubana, los derechos sociales y el feminismo. Aún había restos de ello después de tantos años de matrimonio.

En fin que mi hermana se puso a ver películas con el novio. Yo fui a encerrarme a mi cuarto. Coloqué las cervezas en una cubeta con hielo en cuadritos para mantenerlas frías. Desnuda sobre la cama escuchaba a Edgar Oceransky.

Me encontraba en la última cerveza cuando sonó el teléfono. Era un amigo que llamaré aquí solo como el vacacionista. Nos habíamos conocido en un curso de verano. Después de un par de años regresó.Preguntó que qué hacía y que si sería bueno vernos. Era ya de noche. Así que le dije muy valiente que no había problema. Al asomarme a la sala, la televisión estaba encendida, sobre la mesa había una vasija con palomitas y un refresco de dos litros. A ellos no los vi pero supuse que se encontraban recostados en el sillón.Salí. Es decir, me escapé. Antes de eso volví a poner el disco de Edgar. Brinqué por una ventana. El vacacionista ya me esperaba en un coche. Me invitó a su cuarto.

Como yo ya andaba media ebria me sentía de lo mejor. En mi cabeza retumbaba dulcemente Un beso grande de Oceransky. El aburrimiento pasó así que casi no platicamos y nos dejamos llevar. Al parecer él también había tomado. Su cuarto tenía varias botellas vacías de cerveza y papas fritas. Nuestros cuerpos al encontrarse como que se reconocieron.

Creo que a veces las mujeres tenemos la culpa pero ellos también. Ellos por buscar sólo su placer sin tomarnos en consideración más que para el galanteo. Nosotras, porque se dice por ahí que la que lo quiera pues que lo trabaje. Quiero decir que no solamente es cuestión de trabajar en ello, sino en dejarte llevar, relajarte, de no pensarlo mucho, no solo concentrarte en lo que estás haciendo sino en lo que estás sintiendo.En fin, que tuve esa aventurilla con el vacacionista, aunque el afamado amigo, ni siquiera llegó.

Regrese a casa. En la sala mi hermana y su novio dormían con la televisión encendida, mis padres seguían sin llegar y el disco de Oceransky continuaba girando. Todo perfecto. Fue una linda travesura que guardo dentro de mí y que no comparto con nadie. Tú has sido el primero. Pero sigo creyendo, que las cervecitas hicieron su efecto.

viernes, julio 10, 2009

Pequeña historia de mi movimiento estudiantil

La cosa estuvo así: Llegaba temprano a la preparatoria. Aprovechaba un mínimo de dos horas para leer a Sade. Tenía las obras completas con la firme intención de encerrarme en la biblioteca y no salir hasta terminar de leer los textos con la traducción de la filosa navaja del doctor Gillette.

Después de leer los libros sentía un fuerte impulso por buscar a mi novia Soledad para poner en práctica todo lo aprendido. Efectivamente al verla la invitaba a no entrar a clase, lo cual ella gustosa aceptaba por complacerme. En el camino le decía que acababa de leer a un poeta y que el amor era su filosofía.

Nos fuimos al primer rincón oscuro que encontramos. A veces era a los estacionamientos subterráneos de las clínicas hospitalarias, de los hoteles. La calle que más nos gustaba era Modesto Arreola. Había días en que ella me esperaba afuera de la cantina El Golpe mientras me tomaba un par de cervezas Corona, ella allá afuera hacía como si esperara el camión, después nos sentábamos a las afueras de la estética El Capello que queda a una cuadra de la Alameda. El Capello es un lugar oscuro, nadie te molesta, casi no pasan transeúntes, ni colectivos y mucho menos los molestos granaderos.

Los primeros días eran besos intensos. Su cuerpo era recorrido por mis manos. Las metía debajo de su falda, le acariciaba tenazmente sus blancos y duros muslos. Nerviosos los dos, jamás nos detuvimos.

Fue de pie. Ella recargada en la pared, la luz de la luna bañándome la espalda.
Nuestra primera vez. Soledad lloró, decía que estaba arrepentida, que no me merecía por ser tan bueno con ella. Entre sollozos se calmó un poco, tuvimos que tomar un taxi. Era medianoche.

Durante el trayecto platicamos sobre las posibles excusas creíbles para evitar problemas. Llegamos a su casa, sus tíos estaban sobre la banqueta. Se persignaron no sin antes reprocharme. Entonces me despedí. Para siempre.

Pensaba que ya no encontraría nada más interesante que el Marqués. Pensaba en las clases perdidas. Pensaba en Soledad. Pensaba en los compañerospurohocico, siempre queriendo manifestarse, protestar, incendiar camiones. Yo a mi modo tenía mis incendios que Soledad supo apagar afortunadamente.

jueves, junio 04, 2009

Los Sefarditas en Nuevo León y su influencia



Por: Erick Pérez



En el libro “Los Sefarditas en Nuevo León” el doctor Ricardo Elizondo realiza un estudio sobre la influencia de los judíos en nuestro Estado, encontrando resultados sorprendentes.


Cuando España conquista Granada (1492), los reyes católicos dan tres meses a los judíos para que abandonen el país o si se quedan que, se conviertan al cristianismo. (De las dos formas, parte de las riquezas judías tiene que ser reportada a la iglesia católica).


En la dispersión, algunos de esos judíos llegan a México (Nuevo León) y su influencia en esta región toma mayor realización que en el resto de la república. (Año de la conquista o descubrimiento de América).


Muchas de las costumbres de los sefarditas han sido adoptadas por los nuevos pobladores, un claro ejemplo de ello se observa en el consumo de alimento.Aquí es raro aceptar agradablemente la carne de víbora, zorrillo, rana, tortuga, pues se considera sucio, repugnante, salvaje. Podemos notar la diferencia con el sur en sus platillos: longaniza (vísceras con chile), chorizo de panza, riñón, sopa de seso, tacos de ojo, etc.Esto se debe a que la tradición judía prohíbe el consumo de todo animal rastrero y olor pestilente.Uno de los platillos que caracterizan a la región es el cabrito.


Debido a su costumbre y tradición probablemente desconocemos el origen de este manjar que ya es un sello característico de Monterrey. En la biblia, libro Pentateuco, se habla del cabrito ofrecido a Yaveh en sacrificio y, como la ley lo admite, su consumo es total. Ya que por no comer hierba, no es inmundo.


Encontramos en el libro otras semejanzas:Otra característica de Nuevo León es la que nos distingue por ser trabajadores, emprendedores, madrugadores, ahorradores, ¿adivinan por qué?

Es una creencia judía la existencia de unos duendes que tienen debilidad por las mujeres y los dulces, éstos aparecen al amanecer, por eso aquí se cena temprano y se madruga.Al nacer de vientre judío la familia tiene un trato constante en el lado materno, la mayoría de nosotros tendemos más a identificarnos con la madre y con la abuela llegando a tener ésta última símbolo de autoridad.La Tora obliga al hombre cuidar a sus hermanas si éstas no fueron tomadas por varón, en Nuevo León las mujeres solteras tienen un hermano que ve por ellas.



El uso de la barba por los judíos es símbolo de respeto, sabiduría; acá en el norte la barba es bien vista en las personas adultas, en los jóvenes es suciedad, fantochería y soberbia.

Toda casa judía debe de contar con una higuera, un limón y un granado que significan: sabiduría, resignación y unidad familiar, en Nuevo León igual pero la mayoría desconocemos su significado.Debido al pasaje bíblico que dice: “ganarás el pan con el sudor de tu frente” el judío casi no descansa al igual que la mujer de antes, siempre están buscando algo que hacer.La ociosidad es la madre de todos los pecados capitales: soberbia, lujuria, gula, ira , avaricia, envidia, pereza, solían decir los ancestros.


Culto a la noche, sentarse bajo las estrellas en silencio, platicar en compañía o soledad aunque en nuestros días esto ya no puede suceder, anteriormente se daba de manera cotidiana.Al finalizar el libro el doctor Ricardo Elizondo cierra con un par de preguntas planteadas por el autor Eugenio del Hoyo:¿Hay relación o semejanza? ¿Es tradición sefardí o a la zona mediterránea?


Realidad o ficción la verdad es que muchas de estas costumbres judías son practicadas de manera ordinaria en la región, cabe decir que debido al constante avence tecnológico estas costumbres o creencias pasan a ser parte del folklor que distingue a cada pueblo.



México, no sólo es una mezcla de cultura indígena con española sino también china, africana, anglosajona. Disfrutemos pues este delicioso batido.